21.12.11
15.12.11
El parque del Plan Batalher, una oportunidad perdida.
Hace ya medio año que se produjo la victoria electoral de Convergència
Democràtica en Aran. Transcurridos estos meses y vistas las decisiones tomadas
por el actual gobierno aranés, se evidencian algunas certezas que intuíamos y
que ahora se confirman. Certezas que responden a la falta de un programa para
afrontar la situación de crisis que afecta a nuestra sociedad.
El ejemplo más tangible para ilustrar los efectos de la falta de proyecto del gobierno convergente está, sin duda, en sus acciones e inacciones en el ámbito de nuestra economía. No podemos más que manifestar perplejidad ante aquellos que presentaron su programa con un discurso fundamentado en culpar de la crisis al anterior gobierno y anunciar que tenían las soluciones para recuperar el empleo y que ahora están, cuando menos, desconcertados, paralizados y sin ideas para hacer frente a los retos que plantea la situación actual.
El turismo es el pilar de la economía aranesa. En la pasada legislatura,
avanzamos en algunos planteamientos clave para nuestro futuro turístico: desestacionalizar
e internacionalizar eran la clave. Para ello, lanzamos algunos proyectos
concretos, como la finalización del Parque del Portilhon o el Parque de Aventura
del Plan Batalhèr que, en este caso, fue combatido y desestimado por CDA,
utilizando todos los medios al alcance del Ayuntamiento de Vielha y de sus
pedanías para evitar la ejecución de este proyecto la primavera pasada.
Hoy, después de un largo puente sin nieve, atenazados por la crisis económica más profunda que nunca y una meteorología adversa que amenaza nuestras empresas turísticas, vemos cómo el resultado porcentual de nuestra ocupación turística ha quedado reducida a un 30%, mientras algunos destinos de montaña como la Cerdanya han obtenido ocupaciones del 70%. Mientras, los proyectos de desestacionalización, vitales para el país, siguen siendo sólo buenas palabras. Palabras que no sabemos cuánto tardarán en materializarse ni a qué precio.
Resulta sorprendente que ante el traslado del Parque de
Aventura a la antigua estación de Tuca, el Ayuntamiento de Vielha diga ahora
que debemos ir hacia un modelo turístico desestacionalizador y que para
averiguarlo se haya gastado 30.000 euros en un estudio. Mientras tanto, el
Conselh ha desactivado un largo y positivo espacio de relación entre Aran y el
Tirol, que se concretaba en eventos de intercambio económico y de tecnología
turística con esta región alpina, con el propósito de profundizar en un modelo
de éxito turístico con analogías muy interesantes para el futuro aranés.
Resulta todavía más grave que después de un preciso trabajo para definir este futuro económico y social, algunas de las herramientas vitales como la Fundación de Turismo Val d'Aran se hayan desestimado, y todos los proyectos que dependían de ella hayan caído en saco roto sin que conozcamos ninguna alternativa al respecto. Acciones inspiradas precisamente en el modelo que hoy Vielha se propone estudiar. A día de hoy, desconocemos cuáles son las alternativas a esos proyectos, y mucho me temo que sencillamente no existen.
Las pérdidas en el sector turístico van a seguir siendo difíciles de soportar en un territorio que tiene como herencia un sector hotelero exageradamente descompensado entre la oferta y la demanda, herencia de la gestión territorial de los últimos Gobiernos de CiU. Para afrontar este exceso de oferta se necesitan ideas claras, un proyecto bien definido para incentivar una demanda que puede caer en picado ante las ofertas del mercado andorrano y aragonés.
Pero, sobre todo, necesitamos mucha capacidad de diferenciación
en los productos y hacer real y efectiva la desestacionalización para dar
rentabilidad a empresas, hoy muy al límite de sus posibilidades. Sorprende que
la única decisión conocida en este ámbito ha sido la de poner al frente del
turismo aranés a una persona que comparte esta dedicación con la dirección de otros
destinos o en el Patronato de la Diputación de Lleida. Sorprende que en el
ámbito en el que nos jugamos nuestro futuro económico, el gobierno de Aran ponga
tan poco empeño y tenga a un responsable a tiempo tangencial, entre otras
ocupaciones.
Vivimos un momento difícil, y tengo en cuenta el resultado
legítimo de las urnas y, por tanto, quién tiene la responsabilidad y el derecho
de gobernar. Aun así, no puedo dejar de sentir desasosiego cuando entre
discursos grandilocuentes se nos prometen intangibles, mientras el presente que
debería construirse con realidades parece no interesar a los que tienen la
responsabilidad de administrarlo. Sería muy útil a nuestro país que la economía
y el trabajo fueran de verdad el objetivo prioritario y, sin prejuicios ni
sectarismos, se impulsaran iniciativas de interés general, más allá de los
intereses políticos de cada cual. De momento el parque del Plan Batalhèr ha sido
una oportunidad perdida. Ojalá sea la última.
Francés X. Boya Alós,
conselhèr portavoz de Unitat d’Aran en el Conselh Generau
d’Aran.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)